Qué tal mis criollísimos amigos…
En el llano de antes, donde no existían potreros y los linderos eran las líneas donde se juntaban la tierra con el cielo, y el ganado se criaba Silvestre en grandes cimarroneras, dice la ley del llano, y no hablo de la ley que según Don Rómulo Gallegos, Doña Bárbara hizo su gusto y voluntad, hablo de la ley que dicta la naturaleza, que los hombres aprendieron a respetar dadas sus vivencias y experiencias en la vida de la sabana.
Según esta ley, mayo es el mes de iniciar las vaquerías, donde se recoge el ganado cimarrón para herrarlo y para la venta. Ya en esta tercera semana del mes, como la que estamos cursando se habrían cumplido varias etapas de esta faena, se habría contrato el personal para el trabajo de llano, la reunión en el hato se realizaba el 3 de mayo, Día de la Santísima Cruz, en esta reunión con el personal se repartían los caballos, cinco para cada hombre porque había que rotarlos a diario, también se repartían las sogas para enlazar y naricear a los toros.
El primer día de trabajo de llano, ya se había humedecido el terrenal reseco de la sabana, con la entrada de las primeras lluvias, después de tomar café a las tres de la mañana, los jinetes se dirigen al paradero, donde se observa una hermosa estampa llanera, caballos corcoveando, jinetes maldiciendo, un hombre se malogra por el porrazo que le dio la bestia, otros se burlan del que se le fue el mocho con todo y silla mientras le arrebiataba la soga, en fin, comienza la batalla del hombre por domar la madre naturaleza, eso que llaman vaquerías.
A eso de las tres de la tarde, regresan los vaqueros con la trabajosa madrina de ganado, como ya han sido separados los mautes, novillos, toros, vacas paridas con becerro mamantón y vacas viejas horras. Encerradas en el corral se procede, con el apoyo de todos los peones, a capar, herrar, señalar y estoconar.
A las siete de la noche a cenar y a chinchorrear, hasta el otro día en punto de las tres de la madrugada que seguirá el mismo trajín de faena durante un mes que duran las vaquerías, y comienzan las travesías arreando enormes madrinas de ganado, a través de sabanas, montañas, ríos y calcetas, hasta llegar a la ciudad donde se venden.
Estas travesías son otra hermosa estampa regida por la ley del llano y que otro día les relataré.
Eventos
Entre ayer y hoy se realiza en la población de Caicara de Maturín la XV edición del festival nacional de música Venezolana “EL Sol De Caicara” en el marco de las celebraciones a Santo Domingo De Guzmán, esta actividad que año a año viene realizándose ininterrumpidamente se ha convertido en un punto de referencia nacional debido a la gran calidad artística de sus participantes y la jerarquía de sus invitados especiales, consagrándolo como uno de los las importantes festivales de nuestro país.
Lista la delegación del estado Monagas para representarnos y la responsabilidad este año recae sobre Samuel Ortiz, Reinaldo Acuña y Yondris Gonzales.
Desde esta tribuna les deseamos toda la suerte del mundo
Monagas de ayer
¿Sabía Usted que? El monumento al aviador, es una hélice de avión sobre un pedestal de concreto, erigida en honor al teniente Luis del Valle García, en la avenida que lleva su nombre en la capital monaguense, este distinguido personaje, pereció trágicamente en las serranías de Borburata, “Estado Carabobo” el 18 de julio de 1942 cuando tripulaba su avión militar.
Curiosidades criollas
El Carburo tubo usos importantes en la Venezuela de antes, cuando lejos estaba la electricidad de ser un servicio masivo, el carburo fue utilizado para alimentar las lámparas que llevaron su nombre.
Pero ya antes se conocían las virtudes del carburo para acelerar la maduración de las frutas; una vez cercanos a la maduración (pintones) los plátanos y los cambures eran colocados en un hoyo, junto con bolsitas del material y se cubiertas con tierra en otros casos se usaba un tambor y se tapaba con hojas de cambur o trapos; el intenso calor provocado por el carburo aceleraba la maduración.
Expertos en robar gallinas en los patios, utilizaban el humo de carburo para tumbarlas de las matas mientras dormían, se creía que suministrándole pequeños trozos a la aves de corral, las confundían con el maíz y el tragarlas morían sin tener que torcerles el pescuezo.
El llanero y su forma de hablar
Chocontana: Silla de montar con bordados y muy crujiente, de pico o fuste.
He pasado la noche esperando
Que la luna marque su partida
Teniendo como compañera
Una débil vela encendida
Cuando vi sobre la línea
Donde la tierra se termina
El milenario espectáculo
De la aurora campesina
Que como sables al viento
Corta la sombra asesina
Que me separa del ente
Que a mi cuerpo vitamina
Y me mantiene insomne
Esperando la celestina
Que mi amor mitigue
Que mi alegría bendiga
Y pueda robarle a Morfeo
Con un beso en la mejilla