Recogen firmas para exigir la expropiación de terrenos de la UPEL
Más de 10 mil estudiantes plasmaron sus firmas para exigir que los terrenos donde se encuentra la sede de la UPEL, sea expropiados a la Arquidiócesis de Maturín
Más de 10 mil firmas de estudiantes de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), fueron consignadas el día de ayer durante la visita de los candidatos a la AN, Diosdado Cabello y Ricaurte Leonet, a la casa de estudio.
En medio de una gran algarabía, estudiantes del centro universitario expresaron su apoyo irrestricto a los candidatos al Parlamento nacional, y a su vez al proceso revolucionario venezolano.
Por su parte, Diosdado Cabello destacó que no es justo que por más de 38 años la Arquidiócesis de Maturín le haya venido cobrando una gran suma de dinero por concepto de arrendamiento a la sede donde se encuentran ubicadas las instalaciones del recinto universitario, y resaltó que el documento que le fue consignado iba a llegar a su máxima instancia, hasta cumplir con su cometido.
En este sentido, el candidato manifestó que las autoridades eclesiásticas se han comportado como políticos, y por lo tanto debían obtener respuestas como políticos, ya que se han convertido en voceros de la oposición.
Asimismo, Cabello destacó que la situación entre la Arquidiócesis de Maturín y los terrenos de la UPEL representaban una aberración, ya que atenta contra la educación del pueblo, por lo que los terrenos deben ser del Pedagógico.
Cabello expresó que la lucha en el proceso revolucionario debía ser encabezada por los estudiantes, donde la nueva generación debe desarrollar un movimiento estudiantil genuino y popular que dignifique la educación.
“Yo lo que quiero es que la vida me d{e la oportunidad de continuar al lado del comandante Chávez y de la revolución”, así lo expresó el candidato, quien refirió que el proceso era de los jóvenes y mujeres líderes del proceso revolucionario.
Por otra parte, Cabello informó que en el sector de La Cruz de la Paloma, se estaba evaluando la posibilidad de expropiar un terreno que tiene más de 50 años habitado por los pobladores del sector.